Pisto con huevo

Una buena opción para comer verduras o simplemente porque nos apetece es el pisto. Como casi  todas las recetas hay muchas variantes, hoy vamos a preparar la que yo suelo cocinar, pisto con huevo.

Para hacer el pisto elegimos una cazuela que sea amplia.

Empezamos picando la cebolla, el pimiento rojo y el pimiento verde en cuadraditos medianos y ponemos a pochar  en la cazuela con un chorrito de aceite de oliva.

Mientras se pocha el sofrito seguimos con las demás verduras que lavaremos bien antes de picarlas.

Le quitamos a la berenjena los dos extremos y sin quitarle la piel la cortamos en cuadraditos. Llenamos un bol con agua, le echamos sal y metemos dentro la berenjena picada. La sal evitará no solo que se oxide, si no que también hará que suelte el punto de amargo que tiene.

Cortamos el calabacín del mismo modo que la berenjena, salvo que no la vamos a poner en agua con sal  ya que esta verdura no lo necesita.

Dejamos reposar la berenjena en el agua aprox. 5 minutos, durante ese tiempo vigilamos la verdura que tenemos en la cazuela y freímos el calabacin al que habremos echado un poco de sal. Después de freír el calabacin lo ponemos sobre un papel de cocina para que absorba el aceite  excedente, escurrimos la berenjena y freímos también. Pero, OJO, no le añadimos sal ya que el agua en la que estaba ya contenía. Cuando esté frita también ponemos sobre un papel de cocina para que suelte el aceite sobrante.

En el transcurso que hemos estado friendo la berenjena y el calabacín ya se habrá pochado la cebolla y los pimientos así que le añadimos el tomate triturado.  En caso que el sofrito aún esté algo crudo, seguimos cocinando un rato más hasta que la verdura esté en el punto deseado.

Justo a continuación le añadimos una cucharadita de café de orégano, la pastilla de caldo de carne, la sal, tapamos y dejamos cocinar durante unos 15 minutos. Cuidado con la sal, mejor quedarse corto ya que el dado de caldo de carne tiene bastante y si falta luego rectificaremos al final.

Ahora es el momento de añadir la berenjena y el calabacín que hemos frito anteriormente,  dejamos cocinando 10 a 15 minutos más.

Es muy importante que el tomate esté bien cocinado y no tenga sabor a crudo pues este detalle podría estropearnos el plato. Si fuese necesario dejamos cocinar un poco más. Volvemos a probar y si fuese necesario rectificamos de sal.

Pelamos las patatas, las cortamos también en daditos y freímos,  al igual que las verduras, las ponemos sobre un papel absorvente para que suelten el aceite sobrante y luego añadimos a la cazuela, dejamos unos minutos que las patatas cojan el sabor y listo.

Tal cual está ya lo podemos comer pero nosotros le vamos a cuajar unos huevos.

Esto es muy fácil, bajamos la temperatura de la vitro, abrimos con una cuchara un hueco en el pisto y colocamos el huevo dentro, así con todos los huevos,  tapamos y dejamos a fuego lento que se vayan cuajando.

Cuando los huevo estén cuajados o al punto deseado, podemos servir.

Ojo antes de echar los huevos al pisto, comprobamos que no esté demasiado espeso,  porque se puede asentar durante la cocción de los huevos y quemarse. Así que antes de incorporar los huevos, solo si es necesario, le añadimos unas cucharadas de agua, esperamos que el pisto vuelva a coger temperatura y ahora añadimos los huevos.

Pisto con huevo

Con un pellizco de pan está riquissimo.

¡Hasta la próxima!

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